La excelente materia prima que los placeros sanluqueños exponen a diario en sus instalaciones ha convertido al Mercado de Abastos de la localidad como lugar de referencia para sanluqueños y visitantes que aprovechan el paso por la ciudad para abastecerse de los mejores manjares de la tierra y el mar.La Sanlúcar dulceNo hay comida que se precie que no acabe con un postre y Sanlúcar, dentro de sus múltiples encantos gastronómicos, nos ofrece en este campo una variedad marcada por el carácter artesanal y por la calidad de sus materias primas.Los muros de los conventos de las muchas órdenes religiosas que se establecieron bajo el patronato de la Casa Ducal de Medina Sidonia, atesoran gran parte de las estas dulces recetas.Dulces elaborados de forma tradicional por las religiosas de los conventos de Madre de Dios - ofrecidos a los clientes a través de sus tornos - o del convento de Regina Coeli han permitido perpetuar en el tiempo sabores únicos como yemas, tocino de cielo, roscos de almendra, polvorones, pestiños, roscos blancos, cocadas-, que elaboran desde hace más de 40 años y que encandilan a quienes los prueban.Las alpisteras son uno de los dulces más típicos de Sanlúcar de Barrameda, tradicional de la Semana Santa y que obtiene su dulzor de un toque de almíbar.
Fases del análisis organoléptico de la Anchoa, uno de los manjares de la gastronomía española.La Anchoa forma parte de la familia de los Engraulidae, existiendo diferentes especies reconocidas entre las que destacan: la cantábrica-atlántica-mediterránea (Engraulis Encrasicholus), las americanas (Engraulis Anchoita y Engraulis Rigens) y las asiáticas (Engrulis japónicas).Este pez pelágico cuyo ciclo de vida es corto, de tres a cuatro años, basa su alimentación en el filtro del plancton a medida de su avance en las aguas, siendo la del género Encrasicholus la considerada de mejor calidad culinaria, al ser sus nutrientes más ricos por desarrollarse en aguas más oxigenadas.
Su documentación es sumamente escasa y como tantas otras cosas y productos tampoco está exento de leyenda.Esta relaciona su origen con los vikingos escandinavos, que los traían como uno de sus alimentos cuando atacaron la costa asturiana y arribaron a los puertos de ambas villas allá por el siglo décimo.
Si estás medianamente informado, es seguro que habrás leído o escuchado acerca de la nueva forma de freír que marca tendencia por estos días, permitiendo la elaboración de recetas con menos grasas