Dos moralejas: ser amish, con toda su endogamia y profundas creencias en Dios, está muy bien, pero la curiosidad sigue siendo, allí también, el sentido de la vida y el hombre es sociable por naturaleza.Y abandonamos el Country Inn & Suites by Radisson, donde nos dispensaron un servicio más que excelente, con un nudo en la garganta, pues las tres recepcionistas nos trataron como de la familia.
En New Haven, Connecticut, nos esperaban una prestigiosa universidad, la mejor pizza de EEUU y la hamburguesería más antigua del país
Queríamos ver las mansiones en las que veranean los bostonianos al tiempo de seguir el rastro de los colonos portugueses, colectivo querido.