La respuesta de los industriales queseros fue positiva y se pasó en 5 años de 35 elaboradores a 107.El 12-06-1996 es reconocido por la Comunidad Europea, y está incluido en la lista de las Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) a través del reglamento de la CEE 1107/96.Una severa legislación define sus estándares de producción y delimita la zona DOP de recogida de la leche y del proceso de fermentación; establece además que cada queso sea marcado en el origen e indique el productor.
Dicen que fue Esteban García Martínez, jefe del taller llamado “Hojalatería”, quien en 1915, atendiendo las peticiones de maquinistas y fogoneros de La Robla, ideó el artilugio, consistentes en un puchero o cazuela de barro o porcelana con su tapa, abrazado en su parte alta por un collarín con asas.El cuerpo externo de la olla es un cilindro al que se aplica una ventana en la parte baja como tiro principal, una seria de perforaciones en la parte más alta para la salida de humos, patas y un asa para el transporte.
Dentro de la serie de conferencias que está organizando a lo largo del verano el Ayuntamiento de San Vicente de la Barquera, el historiador y periodista, Pedro Arce habló con “El arroz en Cantabria”, resaltado que la comunidad cántabra es la segunda que más consume este cereal detrás de la de Valencia y antes que Asturias.“El norte se consume mucho arroz”, dijo Arce mientras abordó un estudio histórico, literario y gastronómico, mientras señaló que en la comunidad norteña se comenzó a comer en el siglo XVIII dado que se exportaba por el puerto de Santander.
Una de las más numerosas, que también habitan otros países vecinos como Marruecos y Argelia, son los beréberes.La gastronomía tunecina es muy rica y variada, es el resultado de una mezcla de combinaciones de las culinarias locales y las contribuciones y especialidades procedentes de los distintos pueblos que han ocupado su territorio a lo largo de los tiempos.Su cocina es una amalgama de la tradicional beréber con influencias judías, persas, turcas, andaluzas, francesas, italianas, que con sus aportaciones han enriquecido los platos tunecinos, llenos de sabores únicos y peculiares.La gastronomía beréber se identifica con el conjunto de platos y costumbres culinarias de la etnia beréber o amazigh, auténtica cocina ancestral que se enmarca dentro de las tradiciones e ingredientes autóctonas.Se trata de una cocina rural, basada en los productos que le facilita el entorno.